miércoles, junio 28, 2017

1453 (2)

Tras la victoria de Maritsa, los turcos tuvieron el campo abierto al oeste de sus posesiones balcánicas. Diversas poblaciones fueron cayendo una a una y, lo que es más importante, la nobleza local tomó conciencia de que no le podía hacer la guerra a los islamitas. Lázaro, rey de Serbia, aceptó pagar tributo a los otomanos; y Juan Chichman III, rey de Bulgaria, le entregó a su hermana Tamara al sultán para que se casara. En toda Bulgaria, el único Estado no tributario de los turcos era Vidin, cuyo rey Stratsimir aceptaba la soberanía del rey de Hungría.

lunes, junio 26, 2017

1453 (1)

1453 es una de esas fechas mágicas de la Historia. Esto es así porque alguien decidió que había que tomarla como punto de partida del Renacimiento; lo que ha hecho a muchas personas creer desde entonces que la Edad Media terminó por decreto en Constantinopla el día que los turcos la tomaron. La verdad es que esa afirmación es muy aventurada y discutible pero, qué le vamos a hacer, algo hay que decirle al educando que todo lo que quiere es que le den una pregunta que tenga que contestar acertadamente para pasar un examen.

jueves, junio 22, 2017

Lectura: Brothers at arms



Quién: Larrie D. Ferreiro
Qué: Brothers at arms. American independence and the men of France and Spain who saved it.
Dónde: Random House USA
Cuánto: Unos 15 pavos, con descuentillo en el Kindle. Desconozco si hay versión en español, lo siento.
Nota: 9 sobre 10.

lunes, junio 19, 2017

Por qué la Transición mola

Estos días andamos de aniversario porque hace cuarenta años del día en el que algunos fueron a votar (a mí me quedaban tres para poder hacerlo). Es un aniversario de fuertes resonancias para todo aquél que vivió en el franquismo, pues para los contemporáneos de aquel régimen, en realidad, 40 años es un aniversario más importante que otros habitualmente más redondos, como el cincuentenario. La razón, valga esta explicación para aquel lector que no la pudo vivir, es que el concepto de 40 años de paz fue machaconamente utilizado por el tardofranquismo en su propaganda. Un régimen cada vez más débil y más cuestionado fuera de España (aunque no le faltaron en Europa apoyos o silencios tibios como los que ahora disfruta Nicolás Maduro) decidió recordarle cada día a los españoles de dónde venía y por qué había surgido; de ahí el mensaje relativo a las cuatro décadas de paz.

El constante machaconeo de los 40 años de paz acabó por meternos dentro de nuestras chavetas la cifra de 40 años como sinónimo de duración del franquismo, aunque si uno echa cuentas, no llegó. Por lo tanto, que ahora se cumplan 40 años desde el primer ejercicio de la democracia quiere decir que, más o menos, nuestra democracia es hoy tan joven, o tan vieja, como lo era el franquismo cuando lo metieron en un armón y lo subieron al Valle de los Caídos. He aquí el sentir básico de la celebración.

miércoles, junio 14, 2017

El reino celestial taiping

Hace no demasiados días hemos dejado a China bastante esconojadilla después de perder la llamada guerra del opio y tener que firmar el humillante tratado de Nankin. En efecto, la apertura de cuatro puertos comerciales a los ganadores occidentales supuso una gran debacle para la economía china, que no estaba en condiciones de competir con los productos occidentales y, cuando lo estaba, vio cómo sus competidores realizaban descaradas prácticas de dumping que les echaban del mercado.

lunes, junio 12, 2017

EEUU (58... ¡y final!)

Recuerda que ya te hemos contado los principios (bastante religiosos) de los primeros estados de la Unión, así como su primera fase de expansión. A continuación, te hemos contado los muchos errores cometidos por Inglaterra, que soliviantaron a los coloniales. También hemos explicado el follón del té y otras movidas que colocaron a las colonias en modo guerra.

Evidentemente, hemos seguido con el relato de la guerra y, una vez terminada ésta, con los primeros casos de la nación confederal que, dado que fueron como el culo, terminaron en el diseño de una nueva Constitución. Luego hemos visto los tiempos de la presidencia de Washington, y después las de John Adams y Thomas Jefferson

Luego ha llegado el momento de contaros la guerra de 1812 y su frágil solución. Luego nos hemos dado un paseo por los tiempos de Monroe, hasta que hemos entrado en la Jacksonian Democracy. Una vez allí, hemos analizado dicho mandato, y las complicadas relaciones de Jackson con su vicepresidente, para pasar a contaros la guerra del Second National Bank y el burbujón inmobiliario que provocó.

Luego hemos pasado, lógicamente, al pinchazo de la burbuja, imponente marrón que se tuvo que comer Martin van Buren quien, quizá por eso, debió dejar paso a Harrison, que se lo dejó a Tyler. Este tiempo se caracterizó por problemas con los británicos y el estallido de la cuestión de Texas. Luego llegó la presidencia de Polk y la lenta evolución hacia la guerra con México, y la guerra propiamente dicha, tras la cual rebrotó la esclavitud como gran problema nacional, por ejemplo en la compleja cuestión de California. Tras plantearse ese problema, los Estados Unidos comenzaron a globalizarse, poniendo las cosas cada vez más difíciles al Sur, y peor que se pusieron las cosas cuando el follón de la Kansas-Nebraska Act. A partir de aquí, ya hemos ido derechitos hacia la secesión, que llegó cuando llegó Lincoln. Lo cual nos ha llevado a explicar cómo se configuró cada bando ante la guerra.

Comenzando la guerra, hemos pasado de Bull Run a Antietam, para pasar después a la declaración de emancipación de Lincoln y sus consecuencias; y, ya después, al final de la guerra e, inmediatamente, el asesinato de Lincoln.

Aunque eso no era sino el principio del problema. La reconstrucción se demostró difícil, amén de preñada de enfrentamientos entre la Casa Blanca y el Congreso. A esto siguió el parto, nada fácil, de la décimo cuarta enmienda. Entrando ya en una fase más normalizada, hemos tenido noticia del muy corrupto mandato del presidente Grant. Que no podía terminar sino de forma escandalosa que el bochornoso escrutinio de la elección Tilden-Hayes.

Aprovechando que le mandato de Rutherford Hayes fue como aburridito, hemos empezado a decir cosas sobre el desarrollo económico de las nuevas tierras de los EEUU, con sus vacas, aceros y pozos de petróleo. Y, antes de irnos de vacaciones, nos hemos embarcado en algunas movidas, la principal de ellas la reforma de los ferrocarriles del presi Grover Cleveland. Ya de vuelta, hemos contado los turbulentos años del congreso de millonarios del presidente Harrison, y su política que le llevó a perder las elecciones a favor, otra vez, de Cleveland. Después nos hemos enfrentado al auge del populismo americano y, luego, ya nos hemos metido de lleno en el nacimiento del imperialismo y la guerra contra España, que marca el comienzo de la fase imperialista del país, incluyendo la política asiática y la construcción del canal de Panamá.

Tras ello nos hemos metido en una reflexión sobre hasta qué punto la presidencia de Roosevelt supuso la aplicación de ideas de corte reformador o progresista, evolución ésta que provocó sus más y sus menos en el bando republicano. Luego hemos pasado ya a la implicación estadounidense en la Gran Guerra, el final de ésta y la cruzada del presidente a favor de la Liga de las Naciones. Luego hemos pasado a la (primera) etapa antiinmigración hasta la llegada de Hoover, quien se las prometía muy felices pero se encontró con la Gran Depresión , que trajo a Roosevelt y sus primeras medidas destinadas a reactivar la economía, así como el nacimiento de la legislación social americana y el desarrollo propiamente dicho del New Deal.


Después de eso, hemos pasado a pensar un poco sobre los retos diplomáticos de entreguerras de los EEUU en Asia y Latinoamérica y, en general, la tensión aislacionista del país. Pero es un hecho que EEUU acabó implicado en la guerra, que tras costosas operaciones fue ganada tanto en el frente europeo como en el Pacífico. Terminada la guerra, hemos visto las primeras provisiones de organización tras el conflicto y, sobre todo, la política de contención del avance comunista en Europa, lo que provocó el desplazamiento de las tensiones a Asia y la guerra de Corea. Después hemos visto la labor de la Administración Eisenhower en materia de derechos civiles.

Si un asunto hay que puede competir con éxito con los derechos civiles a la hora de ganar el calificativo de asunto central de la presidencia de Eisenhower, ése es, sin duda alguna, la política exterior. No ha de extrañar, pues la presidencia del viejo general se produjo en todo lo gordo de la Guerra Fría, y la verdad que ésta empezó a darle problemas casi inmediatamente. En 1954, por ejemplo, casi todo el sureste asiático amenazó con caer en la zona de influencia comunista después de que los franceses, que llevaban implicados en una guerra en Indochina durante ocho años, llegaron a ese punto en el que se hizo evidente que iban a perder. Los enemigos de los franceses estaban siendo descaradamente ayudados por la China comunista, por lo que París busco de Washington un trato parecido que equilibrase las cosas.

miércoles, junio 07, 2017

Digesto iraní

Buenas. En una especie de edición especial del blog, he pensado que, con todo lo que está pasando en Irán, tal vez a algún lector le gustaría refrescar la descripción que ya se hizo aquí, en una serie de posts, de la revolución iraní. 

Aquí tienes todo aquel material conjuntado y levemente editado (unas 23 páginas en Word; lo digo por si lo quieres dejar ya antes de empezarlo y te ahorras el coñazo). 

À bientôt.




Supongo que todos estaremos de acuerdo si a la pregunta de cuál es la revolución más importante del siglo XX, contestamos que la Revolución Rusa. Sin embargo, no tengo tan claro que unos contertulios de dentro de cien o ciento cincuenta años estén de acuerdo con esa afirmación. Es posible, si todo sigue como va, que dentro de ese tiempo la revolución tenida por más importante, por duradera y generadora de consecuencias, sea la revolución islamista; o sea, Irán y otras cosas que ocurrieron antes, durante y después de la revolución jomeinista. No me extrañaría demasiado que dentro de cien años poco o nada quede del marxismo ortodoxo y, sin embargo, es más que probable que la ley coránica siga aplicándose en muchos lugares como se aplica hoy en día, y que el islamismo siga siendo una entidad política de orden mundial. Por esta razón, a mi modo de ver, es adecuado que volvamos la vista hacia el Irán de finales de los setenta y repasemos un poco los presupuestos y praxis de aquella revolución.

EEUU (57)

Recuerda que ya te hemos contado los principios (bastante religiosos) de los primeros estados de la Unión, así como su primera fase de expansión. A continuación, te hemos contado los muchos errores cometidos por Inglaterra, que soliviantaron a los coloniales. También hemos explicado el follón del té y otras movidas que colocaron a las colonias en modo guerra.

Evidentemente, hemos seguido con el relato de la guerra y, una vez terminada ésta, con los primeros casos de la nación confederal que, dado que fueron como el culo, terminaron en el diseño de una nueva Constitución. Luego hemos visto los tiempos de la presidencia de Washington, y después las de John Adams y Thomas Jefferson

Luego ha llegado el momento de contaros la guerra de 1812 y su frágil solución. Luego nos hemos dado un paseo por los tiempos de Monroe, hasta que hemos entrado en la Jacksonian Democracy. Una vez allí, hemos analizado dicho mandato, y las complicadas relaciones de Jackson con su vicepresidente, para pasar a contaros la guerra del Second National Bank y el burbujón inmobiliario que provocó.

Luego hemos pasado, lógicamente, al pinchazo de la burbuja, imponente marrón que se tuvo que comer Martin van Buren quien, quizá por eso, debió dejar paso a Harrison, que se lo dejó a Tyler. Este tiempo se caracterizó por problemas con los británicos y el estallido de la cuestión de Texas. Luego llegó la presidencia de Polk y la lenta evolución hacia la guerra con México, y la guerra propiamente dicha, tras la cual rebrotó la esclavitud como gran problema nacional, por ejemplo en la compleja cuestión de California. Tras plantearse ese problema, los Estados Unidos comenzaron a globalizarse, poniendo las cosas cada vez más difíciles al Sur, y peor que se pusieron las cosas cuando el follón de la Kansas-Nebraska Act. A partir de aquí, ya hemos ido derechitos hacia la secesión, que llegó cuando llegó Lincoln. Lo cual nos ha llevado a explicar cómo se configuró cada bando ante la guerra.

Comenzando la guerra, hemos pasado de Bull Run a Antietam, para pasar después a la declaración de emancipación de Lincoln y sus consecuencias; y, ya después, al final de la guerra e, inmediatamente, el asesinato de Lincoln.

Aunque eso no era sino el principio del problema. La reconstrucción se demostró difícil, amén de preñada de enfrentamientos entre la Casa Blanca y el Congreso. A esto siguió el parto, nada fácil, de la décimo cuarta enmienda. Entrando ya en una fase más normalizada, hemos tenido noticia del muy corrupto mandato del presidente Grant. Que no podía terminar sino de forma escandalosa que el bochornoso escrutinio de la elección Tilden-Hayes.

Aprovechando que le mandato de Rutherford Hayes fue como aburridito, hemos empezado a decir cosas sobre el desarrollo económico de las nuevas tierras de los EEUU, con sus vacas, aceros y pozos de petróleo. Y, antes de irnos de vacaciones, nos hemos embarcado en algunas movidas, la principal de ellas la reforma de los ferrocarriles del presi Grover Cleveland. Ya de vuelta, hemos contado los turbulentos años del congreso de millonarios del presidente Harrison, y su política que le llevó a perder las elecciones a favor, otra vez, de Cleveland. Después nos hemos enfrentado al auge del populismo americano y, luego, ya nos hemos metido de lleno en el nacimiento del imperialismo y la guerra contra España, que marca el comienzo de la fase imperialista del país, incluyendo la política asiática y la construcción del canal de Panamá.

Tras ello nos hemos metido en una reflexión sobre hasta qué punto la presidencia de Roosevelt supuso la aplicación de ideas de corte reformador o progresista, evolución ésta que provocó sus más y sus menos en el bando republicano. Luego hemos pasado ya a la implicación estadounidense en la Gran Guerra, el final de ésta y la cruzada del presidente a favor de la Liga de las Naciones. Luego hemos pasado a la (primera) etapa antiinmigración hasta la llegada de Hoover, quien se las prometía muy felices pero se encontró con la Gran Depresión , que trajo a Roosevelt y sus primeras medidas destinadas a reactivar la economía, así como el nacimiento de la legislación social americana y el desarrollo propiamente dicho del New Deal.


Después de eso, hemos pasado a pensar un poco sobre los retos diplomáticos de entreguerras de los EEUU en Asia y Latinoamérica y, en general, la tensión aislacionista del país. Pero es un hecho que EEUU acabó implicado en la guerra, que tras costosas operaciones fue ganada tanto en el frente europeo como en el Pacífico. Terminada la guerra, hemos visto las primeras provisiones de organización tras el conflicto y, sobre todo, la política de contención del avance comunista en Europa, lo que provocó el desplazamiento de las tensiones a Asia y la guerra de Corea

Y bien: ahí estaban los republicanos, por primera vez en el poder desde que Estados Unidos se asomó al balcón de la crisis del 29. Ike comenzó su mandato (en realidad, cumplió antes de comenzarlo, pues lo hizo un mes después de ser elegido) llevando a cabo su principal promesa electoral: volar personalmente a Corea para resolver el bloqueo de la guerra. Cumplió aunque, eso sí, como ya os he contado la cosa llevó su tiempo, hasta el 27 de julio de 1953. En términos generales y en casa, Eisenhower se mostró desde el primer momento como uno de esos presidentes permeables (de los que no suele haber en la política europea) mucho más dispuesto a pactar y acordar con los más conservadores de su oposición demócrata que con sus propios correligionarios ultra-conservadores, esto es, básicamente los que hubieran preferido a Taft de candidato.